Complementos alimenticios
Cómo leer la etiqueta de un complemento alimenticio
La parte frontal resume la promesa comercial. La información útil suele estar en la lista de ingredientes, la dosis diaria y las advertencias.
1. Empieza por la denominación
Comprueba que el envase se presenta como complemento alimenticio y no como medicamento. Un complemento está pensado para completar la dieta; no debe atribuirse la capacidad de prevenir, tratar o curar enfermedades.
2. Identifica ingrediente y cantidad
No basta con que una planta o vitamina aparezca destacada. Busca la cantidad por dosis diaria recomendada y, en vitaminas y minerales, el porcentaje del valor de referencia de nutrientes. En extractos vegetales puede ser relevante conocer la especie, la parte empleada y la estandarización.
3. Revisa la dosis propuesta
“Más” no equivale a “mejor”. Respeta la cantidad indicada y no combines productos con los mismos ingredientes sin calcular la suma total. Anota cuánto tiempo piensas utilizarlo y qué objetivo concreto persigues.
4. Lee advertencias e interacciones
Busca indicaciones para embarazo, lactancia, menores, personas con patologías o quienes toman medicación. Si tienes dudas, lleva una fotografía del etiquetado a tu médico o farmacéutico.
5. Comprueba trazabilidad
Fabricante o responsable, número de lote, fecha de consumo preferente, condiciones de conservación y datos de contacto ayudan a evaluar la seriedad del producto.
Lista rápida antes de comprar
- Objetivo definido.
- Ingrediente y cantidad visibles.
- Dosis comprensible.
- Advertencias revisadas.
- Lote, fecha y responsable identificados.
Contenido informativo revisable. No sustituye una recomendación sanitaria individual.